BIENVENIDOS AL BLOG DE LA "TEORÍA DE LA IDIOLOGÍA", DE MAX KAHL




"Un verdadero tratado original que, en mi opinión, intenta interconectar la realidad que nos rodea objetivamente con nuestros mecanismos neurobiológicos de captación de la misma y todo ello en el universo en el que existimos. El tratado es profundo, complejo y de un indudable valor por el tiempo dedicado a su confección y meditación." Dr. José Cabrera.

EN LAS FICHAS INFERIORES SE HALLAN LOS CONTENIDOS GENERALES Y MUESTRAS CORRESPONDIENTES A LOS 4 CAPÍTULOS DEL TRATADO

CAPÍTULO 3

ATRIBUTOS DEL UNIVERSO

CONTENIDO GENERAL:

-El universo
-Materia
-Energía
-Las fuerzas fundamentales de la naturaleza
-Modelo estándar de partículas elementales
-Espectro electromagnético
-Espectro visible
-Atributos fundamentales, específicos, jerárquicos, de campo, de estado y del universo
-Transmisión: emisores y receptores
-Señales y fuentes
-Espectros receptivo y de conversión
-Transductibilidad
-Reconocimiento de los atributos del universo como variables neuronales
**LOS SIGUIENTES TEXTOS SON MUESTRAS DEL CAPÍTULO 3: ATRIBUTOS DEL UNIVERSO**

Atributos
Dejamos de lado el análisis neuronal para dar un giro e introducirnos en conceptos diferentes pero relacionados sin lugar a duda con la percepción visual. Nos concentraremos en el universo y en sus partes constituyentes para seguir nuestro camino a la idiología.
El universo está definido como todo lo que existe físicamente: el espacio, el tiempo, las formas de materia y energía y las leyes que los gobiernan. La materia se presenta en fases o estados, todos con propiedades y características diferentes, aunque los más conocidos y observables cotidianamente son fase sólida, fase líquida, fase gaseosa y fase plasma. La materia está compuesta de moléculas, éstas a su vez de átomos, y éstos últimos de protones, neutrones y electrones. Según las últimas teorías, los quarks son los componentes primordiales de la materia, en conjunto con los bosones que son los transportadores de las fuerzas. Por otro lado, el término energía tiene diversas acepciones y definiciones, relacionadas con la idea de una capacidad para obrar, transformar o poner en movimiento. En física, «energía» se define como la capacidad para realizar un trabajo: energía mecánica, calórica, cinética, electromagnética, radiante, térmica, etc., etc. La energía electromagnética se presenta en forma de radiación y su componente es el fotón, una partícula elemental.
Así mismo, cabe destacar a las cuatro fuerzas o interacciones fundamentales de la naturaleza: interacción nuclear fuerte(responsable da la unión nuclear atómica), interacción nuclear débil(responsable de las desintegraciones radiactivas), interacción electromagnética (responsable del espectro electromagnético entre otras propiedades) e interacción gravitatoria(responsable de la atracción entre las masas). Casi toda la historia de la física moderna se ha centrado en la unificación de estas interacciones, y hasta ahora la interacción débil y la electromagnética se han podido unificar en la interacción electro-débil.[] En cambio, la unificación de la gravedad con la mecánica cuántica es el motivo de toda la teoría de la gran unificación: la teoría del todo. 
Según las teorías estándar, como hemos dicho, el universo está compuesto de materia, energía, espacio-tiempo, fuerzas y leyes que, cada uno con determinadas propiedades y características, constituyen los cuerpos, las radiaciones y el espacio, mientras que sus variaciones, cambios y movimientos dan origen al tiempo, entre otros. Puede considerarse la materia y la energía constituida por partículas elementales descriptas en el Modelo Estándar de las partículas subatómicas, dentro del cual también son descriptas las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza. Materia y energía son intercambiables. Además, para cada partícula de materia le corresponde su antipartícula, es decir, una partícula con la misma masa pero de carga diferente de naturaleza antimaterial.
El Modelo Estándar de Partículas Elementales explica teórica y experimentalmente las familias y propiedades que caracterizan a las partículas elementales y como éstas forman protones, neutrones, electrones, átomos y moléculas en el caso de la materia y fotones en el caso de la energía. Es el resultado de investigaciones a nivel internacional mediante experimentos con partículas en los grandes colisionadores de partículas esparcidos por el mundo, donde a muy elevadas energías (grandes velocidades) se las hace chocar entre sí para registrar los sucesos que se desprenden de éstos acontecimiento. Muchas partículas descriptas en modelos teóricos y predichas mediante fórmulas matemáticas han sido descubiertas de ésta manera. Específicamente, el campo que trata sobre éste mundo subatómico es la Mecánica Cuántica.
En nuestro estudio, de manera de análisis puramente subjetivo atendiendo a las implicancias de éstos textos, y para una mejor clasificación de los grupos de partículas elementales, diremos que estas forman campos con propiedades específicas y similares y pueden unirse en grupos jerárquicos y subordinados. Según sea la jerarquía de los grupos se definirán ciertos componentes de campo. Por ejemplo, los quarks (partículas elementales) forman los protones y el campo asociado es el campo protónico, siendo sus componentes los protones. Así, protones y neutrones forman el núcleo, el campo asociado es el campo nuclear y el componente es el núcleo. De esta forma, se describen los campos atómicos, moleculares, eléctricos, fotónicos, etc. Si tomamos por ejemplo el campo atómico, vemos que existen diferentes átomos con mayores o menores números atómicos y sus correspondientes clasificaciones en la Tabla Periódica de los Elementos. Entonces, decimos que en el campo atómico el componente es el átomo y que al mismo tiempo existen varias clases de componentes de ese mismo campo: los diferentes átomos. Del mismo modo, por ejemplo, tomamos el campo fotónico y vemos que el componente es el fotón. Pero en el mismo campo existen fotones con diferentes energías, lo que da origen al espectro electromagnético: ultravioleta, espectro visible, infrarrojo, etc. En este ejemplo el componente es el fotón y las clases de componentes son los diferentes fotones de energías distintas.
Como cada componente posee un atributo específico, la unión con otros componentes de igual o distinta clase generará otros componentes jerárquicos mayores con sus correspondientes atributos. El conjunto general de los diferentes atributos jerárquicos de los componentes dará una configuración específica, que es una estructuración propia. Esta configuración se corresponde con la posición instantánea de toda la jerarquía de componentes del campo. Por ejemplo, tomando el campo fotónico, las diferentes clases de fotones (componentes) formarán ondas electromagnéticas de amplitudes y frecuencias específicas (atributos jerárquicos). Solo una parte de estas frecuencias son captadas por un observador: el espectro visible. De acuerdo a la posición instantánea de todos y cada uno los rayos visibles (configuración) que llegan a la superficie de la retina de su ojo, verá una imagen determinada. La porción de un campo que hace mella e interactúa con el observador se llama entorno y de esta porción a su vez, la parte que es entendible por él es el espectro receptivo. En el ejemplo, el entorno es la parte del campo fotónico que llega a él en forma de ondas electromagnéticas (infrarrojo, ultravioleta, luz) y el espectro receptivo es la luz visible.



En la figura de arriba se observa el espectro electromagnético con las diferentes propiedades con respecto a la frecuencia. A mayor frecuencia, menor longitud de onda (distancia de un ciclo completo de onda), por lo tanto, mayor energía. Abajo, el espectro ampliado.

Utilizaremos a partir de ahora la denominación de atributos del universo o simplemente atributo para resumir una parte de éste.
Para que exista una percepción es necesario que se produzca un trabajo de transmisión por parte de los atributos del universo, es decir, debe haber emisores de señales que lleguen hasta los receptores sensitivos de un observador. Desde ya, esta transmisión, incluyendo los emisores, las señales y los receptores, son grupos específicos de los atributos del universo. Existe un emisor por cada canal y diferentes fuentes dentro de cada emisor.
El mecanismo de transmisión tendrá una determinada naturaleza y ciertas propiedades que lo caracterizarán de otras clases de transmisión. Básicamente, la primera etapa de la percepción consiste en la recepción de ciertas porciones del universo mediante sus respectivas señales y sus posteriores conversiones. Es decir, desde los emisores se producen señales que son captadas por los receptores, y luego de que estas señales ejercen acciones sobre los receptores, éstos reaccionan liberando cierta cantidad de impulsos eléctricos. De esta forma, las señales son convertidas a otros campos internos, en este caso, impulsos eléctricos, y son estos los que son dirigidos al sistema sensorial.
Es de destacar que el sistema sensorial solo comprende el campo para el que es compatible. Por ello, las señales son convertidas.
Generalmente, los componentes de las señales pueden llegar en forma paralela y/o serie, dependiendo del tipo de estado en cuestión y del tipo de receptor. La acción de los componentes en los receptores puede ser continua o discontinua. En el primer caso se halla por ejemplo el receptor del olfato, ya que las moléculas de gas que se impregnan en las paredes internas de la nariz afectan continuamente a las células receptivas. En el segundo caso se halla la visión, ya que los fotones afectan discontinuamente al receptor y, resultado de esto, es la variación de su frecuencia y la acción aparejada recae sobre el color asociado a dicha frecuencia. Es decir, las acciones de los componentes pueden ser puntuales o secuenciales. Estos casos engloban las propiedades series en la recepción de componentes en un vector perpendicular o transversal al receptor. Las propiedades series indican lo que las señales son. El otro caso es la propiedad paralela en la recepción de componentes sobre un vector longitudinal del receptor y se halla relacionada con el mapeo o variación de las series de componentes. Las propiedades paralelas indican donde se hallan esas señales en el receptor.
Ahora bien, el receptor solo puede recoger una parte del estado que llega a él. Esto se define como espectro receptivo, es decir, el conjunto de señales que puede recibir y entender, con sus valores mínimos, máximos e intermedios. Del mismo modo, solo convierte impulsos dentro de su propio espectro de conversión. Los parámetros del receptor son propios y relativos a cada receptor. Por ejemplo, en la visión, el espectro receptivo es el espectro visible de frecuencias, las diferentes intensidades de la luz, etc. Su espectro de conversión se corresponderá con los diferentes impulsos generados por la retina y enviados al nervio óptico correspondientes a cada haz de luz recibido. Parámetros de este entorno pueden ser, por ejemplo, las coordenadas de la retina en la cual incide uno o mas haces de luz, es decir, el o los puntos determinados de la superficie de la retina.
A las propiedades derivadas que resultan de las diferentes conversiones por parte de los receptores para las diferentes señales las llamaremos transductibilidad. Es decir, para cada señal con sus correspondientes atributos, le corresponderá uno más impulsos con sus propias características y determinadas propiedades que dependerán del mecanismo de traducción y de la forma de trabajo del receptor. Cabe destacar que la transductibilidad opera con la correspondencia señal/impulso y es relativa a cada ley de conversión, entendiéndose a ésta como el conjunto de formas, modos y características propias de conversión de campos de cierta naturaleza y propiedades a otros campos con ciertas naturalezas y propiedades.
 
Es importante distinguir entre los campos y sus componentes en los estados del universo y como éstos actúan cuando el objeto de atención es el estudio de la percepción. Debemos considerar por un lado los estados en forma libre, es decir, sin la presencia de un observador, y por otro, los estados en forma de interacción, es decir, cuando un observador interactúa con ellos. Cuando tratamos la segunda opción, debemos considerar que los estados influyen en el observador. Por ello, los estados cercanos a él se convertirán en su entorno y los campos que componen dichos estados interactuarán de manera constante. Cuando un observador interrumpe con su presencia los estados en forma libre, automáticamente éstos accionan contra él. Estas acciones suponen para el observador ciertas señales por parte de aquellos estados que lo impresionan. De esta manera los estados se convierten en emisores de campos. Para el estudio que estamos realizando, a los componentes de los campos que impresionan a un observador los llamaremos señales.  El ser humano es sensible a los campos de origen electromagnético, químico y físico, ya que estos campos se corresponden a los estados de la materia y la energía.
Utilizaremos a partir de ahora la denominación de atributos del universo o simplemente atributo para resumir una parte de éste.
Para que exista una percepción es necesario que se produzca un trabajo de transmisión por parte de los atributos del universo, es decir, debe haber emisores de señales que lleguen hasta los receptores sensitivos de un observador. Desde ya, esta transmisión, incluyendo los emisores, las señales y los receptores, son grupos específicos de los atributos del universo. Existe un emisor por cada canal y diferentes fuentes dentro de cada emisor.
El mecanismo de transmisión tendrá una determinada naturaleza y ciertas propiedades que lo caracterizarán de otras clases de transmisión. Básicamente, la primera etapa de la percepción consiste en la recepción de ciertas porciones del universo mediante sus respectivas señales y sus posteriores conversiones. Es decir, desde los emisores se producen señales que son captadas por los receptores, y luego de que estas señales ejercen acciones sobre los receptores, éstos reaccionan liberando cierta cantidad de impulsos eléctricos. De esta forma, las señales son convertidas a otros campos internos, en este caso, impulsos eléctricos, y son estos los que son dirigidos al sistema sensorial.
Es de destacar que el sistema sensorial solo comprende el campo para el que es compatible. Por ello, las señales son convertidas.
Generalmente, los componentes de las señales pueden llegar en forma paralela y/o serie, dependiendo del tipo de estado en cuestión y del tipo de receptor. La acción de los componentes en los receptores puede ser continua o discontinua. En el primer caso se halla por ejemplo el receptor del olfato, ya que las moléculas de gas que se impregnan en las paredes internas de la nariz afectan continuamente a las células receptivas. En el segundo caso se halla la visión, ya que los fotones afectan discontinuamente al receptor y, resultado de esto, es la variación de su frecuencia y la acción aparejada recae sobre el color asociado a dicha frecuencia. Es decir, las acciones de los componentes pueden ser puntuales o secuenciales. Estos casos engloban las propiedades series en la recepción de componentes en un vector perpendicular o transversal al receptor. Las propiedades series indican lo que las señales son. El otro caso es la propiedad paralela en la recepción de componentes sobre un vector longitudinal del receptor y se halla relacionada con el mapeo o variación de las series de componentes. Las propiedades paralelas indican donde se hallan esas señales en el receptor.
Ahora bien, el receptor solo puede recoger una parte del estado que llega a él. Esto se define como espectro receptivo, es decir, el conjunto de señales que puede recibir y entender, con sus valores mínimos, máximos e intermedios. Del mismo modo, solo convierte impulsos dentro de su propio espectro de conversión. Los parámetros del receptor son propios y relativos a cada receptor. Por ejemplo, en la visión, el espectro receptivo es el espectro visible de frecuencias, las diferentes intensidades de la luz, etc. Su espectro de conversión se corresponderá con los diferentes impulsos generados por la retina y enviados al nervio óptico correspondientes a cada haz de luz recibido. Parámetros de este entorno pueden ser, por ejemplo, las coordenadas de la retina en la cual incide uno o mas haces de luz, es decir, el o los puntos determinados de la superficie de la retina.
A las propiedades derivadas que resultan de las diferentes conversiones por parte de los receptores para las diferentes señales las llamaremos transductibilidad. Es decir, para cada señal con sus correspondientes atributos, le corresponderá uno más impulsos con sus propias características y determinadas propiedades que dependerán del mecanismo de traducción y de la forma de trabajo del receptor. Cabe destacar que la transductibilidad opera con la correspondencia señal/impulso y es relativa a cada ley de conversión, entendiéndose a ésta como el conjunto de formas, modos y características propias de conversión de campos de cierta naturaleza y propiedades a otros campos con ciertas naturalezas y propiedades.
Por ejemplo, el campo fotónico de origen electromagnético correspondiente al estado de energía es transducido por las células ganglionares de la retina al campo eléctrico interno.
De acuerdo a cada canal, los impulsos toman diferentes caminos luego de los órganos receptores. El destino final son los procesadores y las memorias asociadas e ellos. Debemos recordar que estas funciones manipulan impulsos que llamamos variables y que representan a ciertas porciones de los estados del universo que son posibles de percibir. Estas variables resultan de la interpretación de las diferentes funciones neuronales de asociación en conocimientos específicos, es decir, son la consecuencia de la percepción y, de acuerdo a ello y en conjunto con las funciones de las áreas de bajo y alto nivel, son las que constituyen la razón, entre otras particularidades. Desde ya, para esto intervienen varias funciones y áreas a la vez. Así, las variables son la interpretación interna de los distintos sistemas perceptivos de lo que se manifiestan como emisiones de las fuentes de los diferentes emisores de señales (atributos del universo manifestados en diferentes campos). Todo lo que es percibido desde las diferentes fuentes de emisión es representado por variables y son estás las que, después de ser procesadas, comparadas, almacenadas y recuperadas, llamamos, de manera general y global, atributos del universo, con propiedades y patrones específicos.